viernes, 24 de mayo de 2019

GERALD SCARFE, PINK FLOYD y THE WALL (2da.Parte)






GERALD SCARFE y la 
PARED MAS FAMOSA DEL MUNDO

Se cumplen 40 años del estreno de The Wall y el responsable de la gráfica del disco deconstruye su obra magna, con Pink Floyd como aliado.


Nota de Francia Fernández para La Nación Revista del 11/5/2019 

Primera parte del informe en INFOMUDI

Cuando Pink Floyd contactó a Scarfe, él hacía cosas para teatro. En realidad, además de caricaturista político -para publicaciones como The New Yorker y Private Eye-, este dibujante nacido en Londres -y casado con la actriz Jane Asher, novia de Paul McCartney antes de que este conociera a Linda Eastman- es diseñador teatral. Creó, por ejemplo, el vestuario y la escenografía para La flauta mágica, de Mozart, que suele montarse en Los Ángeles, y también el set y los trajes del ballet Cascanueces, de Tchaikovsky, que se presenta cada Navidad en Londres. En 1997, en el cine, también se encargó de la animación de Hércules.





 "Pensando en por qué me llamó Roger para trabajar con Pink Floyd, creo que, como yo hacía cosas como caricaturista político, me buscó porque yo podía brindar una mirada política de una forma satírica", analiza.

Este año se cumplen 40 del lanzamiento del álbum The Wall. ¿Qué significa para Scarfe, después de tanto tiempo? "Estoy contento de haber sido parte de ello. La gente continúa hablando de The Wall después de todo este tiempo, algo que jamás me hubiera imaginado -responde-. A otros niveles, me abrió caminos, porque me dio visibilidad internacional... Y aún soy fan de Pink Floyd y continúo teniendo una especie de amistad con Roger, Nick y David. Fue una experiencia excitante. Yo me uní a ellos cuando andaban de gira, entonces también se trató de una vivencia rocanrolera". Para hacerse una idea, de The Wall se hicieron solo 31 conciertos (que si bien fueron espectaculares, no rindieron económicamente).





Una vez, en Los Ángeles, un hombre se le acercó a Scarfe, tras enterarse de que había participado en The Wall. Le preguntó si eso había cambiado su vida. "No, era un trabajo", le contestó. "Pues cambió la mía", replicó el hombre. También cambió el futuro de Pink Floyd, ya que significó el desmembramiento de la banda original, con la salida de Richard Wright. Solo en 2005, después de 24 años, los cuatro integrantes de la etapa más gloriosa del grupo volvieron a tocar juntos, en la versión londinense de Live 8, un evento para combatir la pobreza.

Según Scarfe, el rodaje de la película fue una pesadilla. "Éramos tres personas con sus egos; tres directores en el mismo cuarto. Se produjo fricción. Por un lado, Alan Parker quería tener control total. Por otro, con Roger veníamos trabajando juntos desde hacía unos años y habíamos puesto tanto en el proyecto que no queríamos soltarlo", comenta. Parker y Waters se peleaban todo el tiempo, y Scarfe estuvo a punto de renunciar porque sentía que el director lo hacía a un lado.





"Hubo mucha lucha. Yo trataba de concentrarme en la idea de que estábamos haciendo un proyecto maravilloso, no en las internas". La tensión creció, al punto de que Scarfe conducía, a las 9 de la mañana, con una botella de whisky hasta los estudios Pinewood -donde se filmó el grueso de la cinta-, ubicados 27 kilómetros al oeste de Londres. "No soy un bebedor empedernido, pero tenía que beber un trago para enfrentar el caos que había ahí", contó más de una vez.

 "Lo positivo es que esa angustia aporta al film, porque está puesta ahí, de cierta manera -admite-. Menos mal que los malos recuerdos se van borrando... Cuando publiqué un libro sobre los bastidores ( The Making of Pink Floyd The Wall, 2010), Alan Parker vino por acá y tuvimos un encuentro amigable".





De la película, su parte favorita es la del tema Goodbye Blue Sky, que comienza con un pajarraco negro que planea sobre Londres. Luego se ven aviones amenazantes, personas con máscaras de gas dentro de un búnker y sangre que se derrama sobre la tierra, mientras David Gilmour canta: 
Did you see the frightened ones/ Did you hear the falling bombs? / Did you ever wonder why we had to run for shelter when the promise of a brave new world unfurled beneath a clear blue sky? 
(¿Viste a los asustados?, ¿Escuchaste las bombas?, ¿Te preguntaste alguna vez por qué teníamos que correr a refugiarnos cuando la promesa de un mundo feliz se desplegaba bajo un claro cielo azul?). 

"Yo viví literalmente a través de la pared con el bombardeo de Londres en los años de la Segunda Guerra Mundial , Roger perdió a su padre en esa guerra. Para mí, 'Goodbye Blue Sky' es como un poema animado. No quería que fuera una pieza estática. Tiene algo de nostalgia en movimiento...", sostiene.





Al diseñador, que también vivió los agitados 60, el mundo actual le parece "bastante triste". "Yo aún dibujo caricaturas políticas. Y trabajo con cosas malas, es material que busca llevar la atención del público hacia lo malo que hace la gente. Gente como el señor Trump, por ejemplo. Acá, todo el tiempo hay discusiones sobre el Brexit, de cómo dejar Europa. No estoy a favor, pero hubo un referéndum y el 52% de los votantes decidieron salirse de la Unión Europea. Ahora, la señora May está viendo cómo lleva adelante eso. Es un tema difícil".





Scarfe dice que está "aburrido de dibujar políticos arrogantes". Actualmente, además de disfrutar de reconocimientos muy variados, como el de un bar del Hotel Rosewood London que lleva su nombre, o que la muestra Gerald Scarfe: Stage and Screen, con su costado teatral, esté de gira por Inglaterra, o de haber participado de la exposición Pink Floyd: Their Mortal Remains, del Victoria and Albert Museum (V&A), el año pasado, está preparando un libro que saldrá en noviembre. "Será una retrospectiva enorme de mi trabajo, desde caricaturas políticas hasta mis diseños para la ópera y el teatro y, por supuesto, Pink Floyd The Wall", enumera.
Sí, The Wall ha sido lo más desafiante que ha debido enfrentar profesionalmente. "Algunas veces fue frustrante y absorbió mi tiempo, pero también fue uno de los proyectos más satisfactorios en los que he trabajado", dice Scarfe, quien se hizo dibujante gracias a una dificultad: era "un asmático crónico, enclenque y postrado en cama", un hijo único -hasta los 8 años- que no tenía muchos amigos y hacía dibujos para expresar sus temores. También confeccionaba juguetes y marionetas. "Gracias al dibujo he tenido una vida amena, he viajado muchísimo y me he divertido en grande, burlándome de los petulantes". Ha sido un largo camino: no solo otro ladrillo en la pared.


YOU TUBE - The Wall Video Oficial

YOU TUBE - Video Another Brick in The Wall (subtitulada)
















lunes, 20 de mayo de 2019

ALBERTO BRECCIA en la CASA del BICENTENARIO






Breccia 100. El dibujo mutante

Se exhiben por primera vez 70 originales de Alberto Breccia, precursor de la historieta y dibujante de El Eternauta.

Por Natalia Blanc, para La Nación del 15 de mayo de 2019


El Eternauta que fue publicado en fascículos en la revista Gente en 1969. Una serie de autorretratos a lápiz de sus últimos años. La emblemática tira Perramus, con guión de Juan Sasturain. Los originales de Mort Cinder, historieta de detectives con un estilo gráfico único por ese entonces en el mundo. 

Unas 70 obras de Alberto Breccia, que nunca se exhibieron en el país porque se conservan en Francia, integran una retrospectiva en homenaje al artista a cien años de su nacimiento.Breccia 100. El dibujo mutante, en la Casa Nacional del Bicentenario, propone un recorrido visual por los procedimientos y recursos creativos del autor, que fue autodidacta y exploró diversas técnicas: dibujo, collage, pintura, tinta, relieve, grabado.





Curada por la argentina Laura Caraballo y el francés Thomas Dassance, la muestra reúne planchas y dibujos originales, revistas donde Breccia publicaba sus trabajos, libros, fotografías, videos y proyecciones. Una línea de tiempo con los principales momentos de su vida y de su carrera recibe a los visitantes en el tercer piso de la Casa Nacional del Bicentenario. Nacido en Montevideo, Uruguay, el 15 de abril de 1919, Breccia creció en Buenos Aires. Su familia se instaló en el barrio de Mataderos cuando él tenía 3 años. Entre las obras menos conocidas se encuentra una ilustración colorida con viñetas sueltas, exhibida con el título de "El primer Breccia", que puede leerse como el germen de su pasión por el dibujo y la historieta.


"Fue autodidacta, aprendió solo a dibujar, primero copiando y después experimentando con técnicas y materiales. En sus primeras historietas, que son más clásicas, ya se ve el germen de su pasión por la experimentación, una de las características que marcan su obra", explicó Caraballo a LA NACION. Mientras trabajaba en una tesis de doctorado en Francia sobre las adaptaciones literarias a la historieta, Caraballo accedió a un valioso material nunca exhibido al público en la Argentina. "Tenía un corpus con muchísimas historietas de varios autores, pero la mayoría eran de Breccia. Así empecé a trabajar con su obra. En el momento en el que adapta historias de la literatura es cuando más se aleja del relato y más abstractas son sus creaciones gráficas. Toda la obra seleccionada para la muestra apunta a mostrar esa característica", agregó la curadora.

Una gran parte de los originales pertenecen a los herederos y los conserva un ex agente de Breccia en Francia. Algunas fueron aportadas por coleccionistas locales. Hay también ejemplares de la revista Patoruzito, de Dante Quinterno, donde publicó durante quince años la tira Vito Nervio, protagonizada por un detective que había creado Emilio Cortinas y continúa Breccia. En una vitrina se puede ver una revista Gente, de 1969, con Roberto Galán rodeado de mujeres en la tapa y un zócalo que anuncia: "Desde hoy: El Eternauta". La emblemática historieta escrita por Héctor Oesterheld salió durante algunas semanas en Gente hasta que fue levantada abruptamente.

Ordenada en ejes temáticos, la exhibición destaca encuentros clave en la carrera de Breccia: por un lado, con Oesterheld, con quien hizo Sherlock Time y Mort Cinder, además de El Eternauta. Por otro, con autores y guionistas como Juan Sasturain, Guillermo Saccomanno y Carlos Trillo. "Breccia es un precursor del género a nivel mundial. Expandió las fronteras. Una historieta de aventuras como Mort Cinder, con ese nivel de grafismo, no se hacía en el mundo en ese momento. En Francia hacían Tintin y en Estados Unidos, estaban con los superhéroes y un estilo muy repetitivo", dice Caraballo.

En la sección Breccia y la literatura aparecen sus adaptaciones gráficas. "La primera formal fue Los mitos de Cthulhu, de H. P. Lovercraft. Para ese trabajo decide empezar a trabajar sin editor y hace, básicamente, lo que se le canta. Hace dibujos muy abstractos, con manchas. La primera historia se publica en Italia. En los siguientes episodios, que son diferentes historias de Los mitos..., trabaja con el guionista Norberto Buscaglia. Es el momento de ruptura total. Llevaba más de diez años pensando cómo adaptar Los mitos..., que es inenarrable", continúa la curadora. En una vitrina se exhiben los guiones manuscritos escritos con lápiz negro fechados en 1973.
"Para organizar las obras nos centramos en ejes técnicos y estéticos, qué procedimientos utilizaba. Hay una gran diversidad de estilos. Tenía, en realidad, un desapego total por la noción de estilo. No le importaba que lo reconocieran en los trabajos. Lo que le interesaba era adaptar cada historia como se le diera la gana", cuenta. "Crear climas era una de sus obsesiones. Hacía un trabajo con técnicas diferentes para crear climas, algunos acromáticos, otros binarios, claroscuros, con diferentes texturas y técnicas. Cuando adapta "El fin", de Borges, experimenta con grabado: hace una imitación a la técnica de la manera negra del grabado. Trabaja con volúmenes blancos. Se ve en la adaptación de "Informe sobre ciegos", de Sábato, uno de sus últimos trabajos (se publicó en 1993). También genera climas y atmósferas visuales con el collage y sentía una gran pasión por la pintura". Con Sasturain como guionista hizo adaptaciones de literatura latinoamericana: "Las mellizas", de Juan Carlos Onetti; "Antiperiplea", de un cuento de João Guimaraes Rosa; "Acuérdate", de Juan Rulfo.

Otra sección reúne sus trabajos menos conocidos, realizados con color. Son también adaptaciones literarias: una de ellas es Drácula, titulada Drácula, Dracul, Vlad, bah, publicada en Europa en 1982. El 19 de junio se presenta la edición local, a cargo de Hotel de las Ideas, en el marco de la muestra.
Trabajaba la repetición, otra de sus obsesiones, de forma mecánica y analógica: en "La gallina degollada", de Horacio Quiroga, usó una foto, que reduce de tamaño tres veces. "Lleva el recurso al extremo", asegura la especialista.


En una pequeña sala cerrada se proyectan en loop las viñetas creadas por Breccia para su versión de "El corazón delator", de Edgar Allan Poe, con sonido de fondo de un latido. Y en una pantalla grande se proyectan videos inéditos de los últimos años de su vida. Son filmaciones caseras de un amigo, Carlos Mamud, que tiene el proyecto de hacer un documental. En un momento se ve al ilustrador trabajando en una plancha de "Informe sobre ciegos", que está exhibida a pocos metros.
Breccia 100. El dibujo mutante es una muestra para mirar de cerca y en detalle. En especial, en la sección dedicada al collage, donde se ven papeles cortados a mano, desprolijos, manchas hechas con plasticola negra y hasta colores disueltos con nafta.


Video de la muestra en DIEGO ARANDOJO
Breccia dibujando en LA URDIMBRE
Mort Cinder en CONTINUARA
Homenaje a Breccia en CALOIen suTINTA (1993)
Homenaje a Breccia en CALOIen suTINTA (1993)2da. parte
Homenaje a Breccia en HISTORIAS de...







jueves, 16 de mayo de 2019

Breves NOTICIAS sobre el DIBUJO y la ILUSTRACION (Nº 16)








Gabinete Art Fair, que se desarrolló en la Real Academia de Arte de San Fernando, en Madrid, es una feria que busca potenciar el contacto entre obras, expositores y espectadores y ofrecer una selección muy escogida de arte sobre papel, según informa  REVISTAdeARTE .











Con motivo del tercer centenario del nacimiento de Giovanni Battista Piranesi, la Biblioteca Nacional de España (BNE) y el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) , organizan entre mayo y setiembre una muestra de casi trescientas obras del arquitecto, teórico y grabador italiano. La información la obtenemos a través de la BIBLIOTECA  y  REVISTAdeARTE 










A través de Baldosa Floja nos informamos que en 1910 llegó a Bs.As. Eugene O´Neill como marinero, cuando tenía 21 años y huyendo de su familia. Luego de 9 meses extravagantes y etílicos regresó a New York. De ese viaje saldrían varias de las escenas y personajes de sus obras. Parte de esto se relata en un comic que se puede ver entero en BLOG BAM











Un interesante artículo de CULTURIZANDO nos habla del Código Gigas , mejor conocido como “La Biblia del Diablo”, que es el libro medieval más grande, más viejo y mejor conservado de toda Europa. El “Libro gigante” por su traducción en latín, guarda entre sus páginas un compendio de la historia de la humanidad así como misteriosos dibujos con tendencias satánicas.













Como todos los años, Alija (la asociación argentina dedicada al estudio y difusión de la literatura infantil y juvenil) distingue los libros para chicos y adolescentes más interesantes publicados en el país. De la edición 2018, ya adelantamos que el ganador del Gran Premio del jurado fue Pablo Bernasconi por su genial álbum poético El infinito.. La información a cargo de LA NACION.














Completamos el informe con dos notas enviadas por Francisco Puñal Suárez: Una es el artículo que escribió para MUNDIARIO sobre el concurso en Canadá sobre el tema "Temporada abierta para periodistas" y su ganador el belga Luc Descheemaeker y la otra es el acercarnos el último número de la Revista Digital ARTEFACTO. Les recordamos que los números anteriores los pueden consultar en HEMEROTECA MUDI















domingo, 12 de mayo de 2019

GERALD SCARFE, PINK FLOYD y THE WALL (1ra.Parte)







GERALD SCARFE y la 
PARED MAS FAMOSA DEL MUNDO

Se cumplen 40 años del estreno de The Wall y el responsable de la gráfica del disco deconstruye su obra magna, con Pink Floyd como aliado.

Nota de Francia Fernández para La Nación Revista del 11/5/2019 


La relación de Gerald Scarfe (82) y Pink Floyd comenzó con una llamada. Era 1973. La BBC acababa de emitir Long Drawn-Out Trip (1971), un cortometraje en el que el artista británico Gerald Scarfe -aclamado en su país por sus caricaturas políticas para The Sunday Times- se reía del mito del "héroe americano" mediante la sucesión de imágenes famosas como la Estatua de la Libertad o Mickey Mouse, que aparecía drogado. 

Roger Waters, vocalista y bajista del grupo, y el baterista Nick Mason habían visto el film por separado y el primero le dijo al segundo: "Tenemos que reclutar a ese tipo, está loco".


Entonces la banda era conocida por sus experimentaciones sonoras y sus despliegues visuales. "Lo primero que hice con ellos fue Wish You Were Here, en 1975", dice Scarfe a LA NACION revista, por teléfono, desde su estudio londinense. Habían pasado dos años desde la primera vez que Waters, Mason y él se reunieron, y los músicos le dieron copias de los ocho discos que la banda -que entonces completaban David Gilmour (guitarrista y vocalista) y Richard Wright (tecladista y vocalista)- había lanzado hasta el momento. "Cuando comencé a trabajar con Pink Floyd, me gustaban, pero no era un fan, no era que me volvieran loco. Me ocurría lo mismo con los Beatles. En cambio, los Rolling Stones me parecían más estimulantes. Con el tiempo, mi gusto por Pink Floyd aumentó", detalla Scarfe.




La primera vez que los vio en vivo fue meses después de aquella reunión, en un recital de The Dark Side of the Moon, en el Teatro Rainbow, de Finsbury Park. "Fue un espectáculo increíble. Como todo el público, quedé impactado cuando vi que un modelo de un bombardero Stuka sobrevolaba nuestras cabezas y se estrellaba en el escenario. Creo que eso me convenció de trabajar con ellos", relata. Al día siguiente, además, compró una campera de cuero y unos jeans, y se "volvió" rockero.
Scarfe fue responsable de la gráfica de The Wall (1979), y también animador y diseñador de la famosa ópera rock que dirigió Alan Parker, que marcó a diferentes generaciones luego de su estreno, en 1982. Al igual que el disco, inspirado en la vida de Roger Waters y listado en el puesto 87 de Los 500 mejores álbumes de la historia de la revista Rolling Stone, el film Pink Floyd The Wall significó una revolución para la época, no solo porque puede ser considerado el primer videoclip de larga duración, sino también por los dibujos estilizados, evocativos, oscuros y sicodélicos que Scarfe realizó en torno de las fantasías y los traumas de Pink, una estrella de rock aislada de la sociedad que ha tenido que lidiar con la muerte de su padre, la figura sobreprotectora de su madre, los abusos de sus profesores y el abandono de su mujer. Las drogas, la fama, la guerra, la infancia y la muerte fueron los temas centrales de un ambicioso y accidentado proyecto.



Roger Waters le habló de The Wall a Scarfe una noche de 1978. Llegó hasta su casa, en Chelsea, con las primeras cintas del disco, las reprodujo y le comentó que quería hacer un álbum, un show en vivo y una película. "Solíamos juntarnos en mi casa: yo le mostraba mis esbozos y los discutíamos. O quedábamos en la casa de Roger y charlábamos, mientras jugábamos snooker, una especie de pool, y bebíamos mucha cerveza", rememora el dibujante.
Primero, Scarfe diseñó al vulnerable Pink; su mujer, que se convierte en una mantis; su asfixiante madre, y el profesor, un "monstruo de ojos saltones".


Estos personajes, en versión gigante, eran infaltables en los shows, que implicaron la construcción -ladrillo a ladrillo, aunque en material liviano- de una pared, que se iba armando, a lo largo del escenario, mientras el conjunto tocaba, y separaba completamente a los músicos del público. La idea surgió luego de que un fan escupió a Waters en una performance. "Las marionetas acechaban el escenario como fantasmas y tres de mis films animados se proyectaban sobre la pared gigante simultáneamente, en sincronía con la música que tocaba Pink Floyd. Todo funcionaba como un sueño. Era un éxito", apunta Scarfe. "Siempre me sorprendía el resultado. Roger y yo nos habíamos sentado a planificar detalladamente el concierto durante cuatro horas y ahí estaba, delante de nosotros: un colosal circo romano... Me llamaban 'el quinto' integrante del conjunto, el sir Francis Drake de la Corte de Isabel I", bromea.



Para Pink Floyd, el dibujante diseñó igualmente pósteres y remeras. "Las remeras de otros grupos solo llevaban el nombre de la banda. Acá, había muchos elementos", señala. El álbum -lanzado en noviembre de 1979- también tenía lo suyo: era doble, con una intencionalidad, ya que representaba una "metáfora sobre el aislamiento y la rebelión", según la crítica, y dejó hitos como Another Brick in the Wall (Part Two), un tema contra la dureza de instituciones educativas como los internados, que se mantuvo en el primer lugar de los rankings británicos durante un mes. Y poco después fue un éxito en los Estados Unidos.

Ilustrar la música de Pink Floyd fue un proceso largo. "Comencé haciendo las animaciones para los conciertos de Wish You Were Here. Hacé lo que quieras", me decía Roger. Yo le decía que las cosas no funcionaban así, que había un soundtrack, voces a las cuales animar... Al principio, intenté hacer algo medio surrealista: poner gente que subía hasta el cielo y bajaba en forma de hoja, cosas así. Fue una lucha. Y él repetía que hiciera lo que quisiera. Así surgieron las flores de The Wall, por ejemplo, que para Scarfe representan "el amor, que nace y, luego, muchas veces, no resulta", y que, en Inglaterra son conocidas como las fucking flowers, por las connotaciones sexuales que el público ve en ellas. Originalmente, Scarfe las pensó para el cierre de la película. Después, las acomodó en otra parte. Su misión era "conjugar la música con las imágenes". Y fue lo que hizo.

YOU TUBE - The Wall Video Oficial
YOU TUBE - Video Another Brick in The Wall (subtitulada)







miércoles, 1 de mayo de 2019

Nuevas Aventuras del CORTO MALTES, en BARCELONA







Corto Maltés en Barcelona de la mano de Paco Linares

El estudioso alicantino diseña los textos de una exposición sobre el marino maltés, renovado por Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero, en la feria catalana del cómic


Nota de Africa Prado, para Diario Información del 4 de abril de 2019


Las andanzas de Corto Maltés finalizaron en 1995 con la muerte de su creador, Hugo Pratt, pero el marino de gorra y pendiente renació veinte años después con nuevos capítulos armados por el dibujante Rubén Pellejero y el guionista Juan Díaz Canales bajo el sello de la editorial Norma.

Ahora, una exposición sobre el nuevo Corto Maltés reúne decenas de dibujos, bocetos y páginas originales de los dos últimos álbumes realizados por los autores españoles en la 37 edición de Cómic Barcelona (antes llamado Salón del Cómic de Barcelona), que irán acompañados de textos elaborados por el alicantino Paco Linares, responsable de las Jornadas del Cómic de Alicante y uno de los mayores estudiosos del binomio formado por Pratt y Maltés, y por Antoni Guiral, director de exposiciones de Cómic Barcelona.







La exposición Las nuevas aventuras de Corto Maltés se presenta hoy a los medios y se abre al público mañana en el Museo Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), donde permanecerá hasta el 21 de abril, dentro del programa Cómic Barcelona. Allí se encuentra desde ayer Linares, quien precisamente el pasado año fue premiado por la Asociación de Autores de Cómic de España (AACE) y recibió su galardón durante el salón del cómic catalán.
Linares, además, es responsable de comunicación del legado de Hugo Pratt para España y América Latina a través de Cong SA Suiza, que gestiona los derechos de la obra de Pratt, gracias a la cual (junto a Norma Editorial, editora de Corto Maltés en España) se realiza esta exposición.


La aportación de Linares a la muestra se basa en tres apartados elaborados para la ocasión, entre los que destaca el vínculo de Corto Maltés con España.
Relación con España
«Esta es una parte interesante, que arroja un poco de luz en la relación que tuvo Hugo Pratt con nuestro país, ya que es sabido que el autor alguna vez quiso ambientar las aventuras del marino durante la Guerra Civil Española, con Corto Maltés luchando en las Brigadas Internacionales. El propio Pratt lo contó en el año 91 y falleció en el 95, aunque de momento no han aparecido dibujos sobre este tema pero se sigue investigando», explica Linares, que añade que el autor italiano «venía mucho a Córdoba y a Toledo, como ciudad cruce de culturas, y el personaje de Corto nace en Malta pero pasa su infancia en Córdoba. Hugo Pratt era muy viajero y al Salón del Cómic de Barcelona acudió también en tres ocasiones».



El artífice de la exposición junto a Guiral destaca la importancia que conlleva para el país que sean los españoles Rubén Pellejero y Díaz Canales, los responsables de continuar con las aventuras del personaje icónico de Pratt, «que son dos de los autores más reconocidos en el mundo del cómic y que asumieron el reto, que no era fácil, con mucho éxito».
Hugo Pratt dejó la puerta abierta a que las historietas de Corto Maltés continuaran –así sucedió también con Astérix, pero no fue así con Tintín, por ejemplo–, y la directora de Cong SA, Patrizia Zanotti fue quien recurrió a Juan Díaz Canales, que a su vez pensó en Pellejero. Ambos se enfrentaron con respeto pero sin miedo al personaje y coincidieron en que lo más difícil fue mantener el poder evocador, la poesía y la ironía de Maltés. Los autores han sumado a la docena de álbumes de Hugo Pratt los nuevos libros Bajo el sol de medianoche (2015) y Equatoria (2017) y preparan un tercero.


Por otra parte, Paco Linares recordará en los textos de la muestra algunas fechas destacadas de la cronología de Corto Maltés desde su creación en 1967 hasta la actualidad y apuntará la estrecha relación de Pratt y su alter ego a través de los «itinerarios cruzados» que vivieron autor y personaje.

Paco Linares (Onil, 1978) es licenciado en Historia y Máster en Museología de Arte Contemporáneo. Trabaja como gestor cultural, crítico de arte y comisario de exposiciones independiente.