lunes, 20 de mayo de 2019

ALBERTO BRECCIA en la CASA del BICENTENARIO






Breccia 100. El dibujo mutante

Se exhiben por primera vez 70 originales de Alberto Breccia, precursor de la historieta y dibujante de El Eternauta.

Por Natalia Blanc, para La Nación del 15 de mayo de 2019


El Eternauta que fue publicado en fascículos en la revista Gente en 1969. Una serie de autorretratos a lápiz de sus últimos años. La emblemática tira Perramus, con guión de Juan Sasturain. Los originales de Mort Cinder, historieta de detectives con un estilo gráfico único por ese entonces en el mundo. 

Unas 70 obras de Alberto Breccia, que nunca se exhibieron en el país porque se conservan en Francia, integran una retrospectiva en homenaje al artista a cien años de su nacimiento.Breccia 100. El dibujo mutante, en la Casa Nacional del Bicentenario, propone un recorrido visual por los procedimientos y recursos creativos del autor, que fue autodidacta y exploró diversas técnicas: dibujo, collage, pintura, tinta, relieve, grabado.





Curada por la argentina Laura Caraballo y el francés Thomas Dassance, la muestra reúne planchas y dibujos originales, revistas donde Breccia publicaba sus trabajos, libros, fotografías, videos y proyecciones. Una línea de tiempo con los principales momentos de su vida y de su carrera recibe a los visitantes en el tercer piso de la Casa Nacional del Bicentenario. Nacido en Montevideo, Uruguay, el 15 de abril de 1919, Breccia creció en Buenos Aires. Su familia se instaló en el barrio de Mataderos cuando él tenía 3 años. Entre las obras menos conocidas se encuentra una ilustración colorida con viñetas sueltas, exhibida con el título de "El primer Breccia", que puede leerse como el germen de su pasión por el dibujo y la historieta.


"Fue autodidacta, aprendió solo a dibujar, primero copiando y después experimentando con técnicas y materiales. En sus primeras historietas, que son más clásicas, ya se ve el germen de su pasión por la experimentación, una de las características que marcan su obra", explicó Caraballo a LA NACION. Mientras trabajaba en una tesis de doctorado en Francia sobre las adaptaciones literarias a la historieta, Caraballo accedió a un valioso material nunca exhibido al público en la Argentina. "Tenía un corpus con muchísimas historietas de varios autores, pero la mayoría eran de Breccia. Así empecé a trabajar con su obra. En el momento en el que adapta historias de la literatura es cuando más se aleja del relato y más abstractas son sus creaciones gráficas. Toda la obra seleccionada para la muestra apunta a mostrar esa característica", agregó la curadora.

Una gran parte de los originales pertenecen a los herederos y los conserva un ex agente de Breccia en Francia. Algunas fueron aportadas por coleccionistas locales. Hay también ejemplares de la revista Patoruzito, de Dante Quinterno, donde publicó durante quince años la tira Vito Nervio, protagonizada por un detective que había creado Emilio Cortinas y continúa Breccia. En una vitrina se puede ver una revista Gente, de 1969, con Roberto Galán rodeado de mujeres en la tapa y un zócalo que anuncia: "Desde hoy: El Eternauta". La emblemática historieta escrita por Héctor Oesterheld salió durante algunas semanas en Gente hasta que fue levantada abruptamente.

Ordenada en ejes temáticos, la exhibición destaca encuentros clave en la carrera de Breccia: por un lado, con Oesterheld, con quien hizo Sherlock Time y Mort Cinder, además de El Eternauta. Por otro, con autores y guionistas como Juan Sasturain, Guillermo Saccomanno y Carlos Trillo. "Breccia es un precursor del género a nivel mundial. Expandió las fronteras. Una historieta de aventuras como Mort Cinder, con ese nivel de grafismo, no se hacía en el mundo en ese momento. En Francia hacían Tintin y en Estados Unidos, estaban con los superhéroes y un estilo muy repetitivo", dice Caraballo.

En la sección Breccia y la literatura aparecen sus adaptaciones gráficas. "La primera formal fue Los mitos de Cthulhu, de H. P. Lovercraft. Para ese trabajo decide empezar a trabajar sin editor y hace, básicamente, lo que se le canta. Hace dibujos muy abstractos, con manchas. La primera historia se publica en Italia. En los siguientes episodios, que son diferentes historias de Los mitos..., trabaja con el guionista Norberto Buscaglia. Es el momento de ruptura total. Llevaba más de diez años pensando cómo adaptar Los mitos..., que es inenarrable", continúa la curadora. En una vitrina se exhiben los guiones manuscritos escritos con lápiz negro fechados en 1973.
"Para organizar las obras nos centramos en ejes técnicos y estéticos, qué procedimientos utilizaba. Hay una gran diversidad de estilos. Tenía, en realidad, un desapego total por la noción de estilo. No le importaba que lo reconocieran en los trabajos. Lo que le interesaba era adaptar cada historia como se le diera la gana", cuenta. "Crear climas era una de sus obsesiones. Hacía un trabajo con técnicas diferentes para crear climas, algunos acromáticos, otros binarios, claroscuros, con diferentes texturas y técnicas. Cuando adapta "El fin", de Borges, experimenta con grabado: hace una imitación a la técnica de la manera negra del grabado. Trabaja con volúmenes blancos. Se ve en la adaptación de "Informe sobre ciegos", de Sábato, uno de sus últimos trabajos (se publicó en 1993). También genera climas y atmósferas visuales con el collage y sentía una gran pasión por la pintura". Con Sasturain como guionista hizo adaptaciones de literatura latinoamericana: "Las mellizas", de Juan Carlos Onetti; "Antiperiplea", de un cuento de João Guimaraes Rosa; "Acuérdate", de Juan Rulfo.

Otra sección reúne sus trabajos menos conocidos, realizados con color. Son también adaptaciones literarias: una de ellas es Drácula, titulada Drácula, Dracul, Vlad, bah, publicada en Europa en 1982. El 19 de junio se presenta la edición local, a cargo de Hotel de las Ideas, en el marco de la muestra.
Trabajaba la repetición, otra de sus obsesiones, de forma mecánica y analógica: en "La gallina degollada", de Horacio Quiroga, usó una foto, que reduce de tamaño tres veces. "Lleva el recurso al extremo", asegura la especialista.


En una pequeña sala cerrada se proyectan en loop las viñetas creadas por Breccia para su versión de "El corazón delator", de Edgar Allan Poe, con sonido de fondo de un latido. Y en una pantalla grande se proyectan videos inéditos de los últimos años de su vida. Son filmaciones caseras de un amigo, Carlos Mamud, que tiene el proyecto de hacer un documental. En un momento se ve al ilustrador trabajando en una plancha de "Informe sobre ciegos", que está exhibida a pocos metros.
Breccia 100. El dibujo mutante es una muestra para mirar de cerca y en detalle. En especial, en la sección dedicada al collage, donde se ven papeles cortados a mano, desprolijos, manchas hechas con plasticola negra y hasta colores disueltos con nafta.


Video de la muestra en DIEGO ARANDOJO
Breccia dibujando en LA URDIMBRE
Mort Cinder en CONTINUARA
Homenaje a Breccia en CALOIen suTINTA (1993)
Homenaje a Breccia en CALOIen suTINTA (1993)2da. parte
Homenaje a Breccia en HISTORIAS de...







jueves, 16 de mayo de 2019

Breves NOTICIAS sobre el DIBUJO y la ILUSTRACION (Nº 16)








Gabinete Art Fair, que se desarrolló en la Real Academia de Arte de San Fernando, en Madrid, es una feria que busca potenciar el contacto entre obras, expositores y espectadores y ofrecer una selección muy escogida de arte sobre papel, según informa  REVISTAdeARTE .











Con motivo del tercer centenario del nacimiento de Giovanni Battista Piranesi, la Biblioteca Nacional de España (BNE) y el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) , organizan entre mayo y setiembre una muestra de casi trescientas obras del arquitecto, teórico y grabador italiano. La información la obtenemos a través de la BIBLIOTECA  y  REVISTAdeARTE 










A través de Baldosa Floja nos informamos que en 1910 llegó a Bs.As. Eugene O´Neill como marinero, cuando tenía 21 años y huyendo de su familia. Luego de 9 meses extravagantes y etílicos regresó a New York. De ese viaje saldrían varias de las escenas y personajes de sus obras. Parte de esto se relata en un comic que se puede ver entero en BLOG BAM











Un interesante artículo de CULTURIZANDO nos habla del Código Gigas , mejor conocido como “La Biblia del Diablo”, que es el libro medieval más grande, más viejo y mejor conservado de toda Europa. El “Libro gigante” por su traducción en latín, guarda entre sus páginas un compendio de la historia de la humanidad así como misteriosos dibujos con tendencias satánicas.













Como todos los años, Alija (la asociación argentina dedicada al estudio y difusión de la literatura infantil y juvenil) distingue los libros para chicos y adolescentes más interesantes publicados en el país. De la edición 2018, ya adelantamos que el ganador del Gran Premio del jurado fue Pablo Bernasconi por su genial álbum poético El infinito.. La información a cargo de LA NACION.














Completamos el informe con dos notas enviadas por Francisco Puñal Suárez: Una es el artículo que escribió para MUNDIARIO sobre el concurso en Canadá sobre el tema "Temporada abierta para periodistas" y su ganador el belga Luc Descheemaeker y la otra es el acercarnos el último número de la Revista Digital ARTEFACTO. Les recordamos que los números anteriores los pueden consultar en HEMEROTECA MUDI















domingo, 12 de mayo de 2019

GERALD SCARFE, PINK FLOYD y THE WALL (1ra.Parte)







GERALD SCARFE y la 
PARED MAS FAMOSA DEL MUNDO

Se cumplen 40 años del estreno de The Wall y el responsable de la gráfica del disco deconstruye su obra magna, con Pink Floyd como aliado.

Nota de Francia Fernández para La Nación Revista del 11/5/2019 


La relación de Gerald Scarfe (82) y Pink Floyd comenzó con una llamada. Era 1973. La BBC acababa de emitir Long Drawn-Out Trip (1971), un cortometraje en el que el artista británico Gerald Scarfe -aclamado en su país por sus caricaturas políticas para The Sunday Times- se reía del mito del "héroe americano" mediante la sucesión de imágenes famosas como la Estatua de la Libertad o Mickey Mouse, que aparecía drogado. 

Roger Waters, vocalista y bajista del grupo, y el baterista Nick Mason habían visto el film por separado y el primero le dijo al segundo: "Tenemos que reclutar a ese tipo, está loco".


Entonces la banda era conocida por sus experimentaciones sonoras y sus despliegues visuales. "Lo primero que hice con ellos fue Wish You Were Here, en 1975", dice Scarfe a LA NACION revista, por teléfono, desde su estudio londinense. Habían pasado dos años desde la primera vez que Waters, Mason y él se reunieron, y los músicos le dieron copias de los ocho discos que la banda -que entonces completaban David Gilmour (guitarrista y vocalista) y Richard Wright (tecladista y vocalista)- había lanzado hasta el momento. "Cuando comencé a trabajar con Pink Floyd, me gustaban, pero no era un fan, no era que me volvieran loco. Me ocurría lo mismo con los Beatles. En cambio, los Rolling Stones me parecían más estimulantes. Con el tiempo, mi gusto por Pink Floyd aumentó", detalla Scarfe.




La primera vez que los vio en vivo fue meses después de aquella reunión, en un recital de The Dark Side of the Moon, en el Teatro Rainbow, de Finsbury Park. "Fue un espectáculo increíble. Como todo el público, quedé impactado cuando vi que un modelo de un bombardero Stuka sobrevolaba nuestras cabezas y se estrellaba en el escenario. Creo que eso me convenció de trabajar con ellos", relata. Al día siguiente, además, compró una campera de cuero y unos jeans, y se "volvió" rockero.
Scarfe fue responsable de la gráfica de The Wall (1979), y también animador y diseñador de la famosa ópera rock que dirigió Alan Parker, que marcó a diferentes generaciones luego de su estreno, en 1982. Al igual que el disco, inspirado en la vida de Roger Waters y listado en el puesto 87 de Los 500 mejores álbumes de la historia de la revista Rolling Stone, el film Pink Floyd The Wall significó una revolución para la época, no solo porque puede ser considerado el primer videoclip de larga duración, sino también por los dibujos estilizados, evocativos, oscuros y sicodélicos que Scarfe realizó en torno de las fantasías y los traumas de Pink, una estrella de rock aislada de la sociedad que ha tenido que lidiar con la muerte de su padre, la figura sobreprotectora de su madre, los abusos de sus profesores y el abandono de su mujer. Las drogas, la fama, la guerra, la infancia y la muerte fueron los temas centrales de un ambicioso y accidentado proyecto.



Roger Waters le habló de The Wall a Scarfe una noche de 1978. Llegó hasta su casa, en Chelsea, con las primeras cintas del disco, las reprodujo y le comentó que quería hacer un álbum, un show en vivo y una película. "Solíamos juntarnos en mi casa: yo le mostraba mis esbozos y los discutíamos. O quedábamos en la casa de Roger y charlábamos, mientras jugábamos snooker, una especie de pool, y bebíamos mucha cerveza", rememora el dibujante.
Primero, Scarfe diseñó al vulnerable Pink; su mujer, que se convierte en una mantis; su asfixiante madre, y el profesor, un "monstruo de ojos saltones".


Estos personajes, en versión gigante, eran infaltables en los shows, que implicaron la construcción -ladrillo a ladrillo, aunque en material liviano- de una pared, que se iba armando, a lo largo del escenario, mientras el conjunto tocaba, y separaba completamente a los músicos del público. La idea surgió luego de que un fan escupió a Waters en una performance. "Las marionetas acechaban el escenario como fantasmas y tres de mis films animados se proyectaban sobre la pared gigante simultáneamente, en sincronía con la música que tocaba Pink Floyd. Todo funcionaba como un sueño. Era un éxito", apunta Scarfe. "Siempre me sorprendía el resultado. Roger y yo nos habíamos sentado a planificar detalladamente el concierto durante cuatro horas y ahí estaba, delante de nosotros: un colosal circo romano... Me llamaban 'el quinto' integrante del conjunto, el sir Francis Drake de la Corte de Isabel I", bromea.



Para Pink Floyd, el dibujante diseñó igualmente pósteres y remeras. "Las remeras de otros grupos solo llevaban el nombre de la banda. Acá, había muchos elementos", señala. El álbum -lanzado en noviembre de 1979- también tenía lo suyo: era doble, con una intencionalidad, ya que representaba una "metáfora sobre el aislamiento y la rebelión", según la crítica, y dejó hitos como Another Brick in the Wall (Part Two), un tema contra la dureza de instituciones educativas como los internados, que se mantuvo en el primer lugar de los rankings británicos durante un mes. Y poco después fue un éxito en los Estados Unidos.

Ilustrar la música de Pink Floyd fue un proceso largo. "Comencé haciendo las animaciones para los conciertos de Wish You Were Here. Hacé lo que quieras", me decía Roger. Yo le decía que las cosas no funcionaban así, que había un soundtrack, voces a las cuales animar... Al principio, intenté hacer algo medio surrealista: poner gente que subía hasta el cielo y bajaba en forma de hoja, cosas así. Fue una lucha. Y él repetía que hiciera lo que quisiera. Así surgieron las flores de The Wall, por ejemplo, que para Scarfe representan "el amor, que nace y, luego, muchas veces, no resulta", y que, en Inglaterra son conocidas como las fucking flowers, por las connotaciones sexuales que el público ve en ellas. Originalmente, Scarfe las pensó para el cierre de la película. Después, las acomodó en otra parte. Su misión era "conjugar la música con las imágenes". Y fue lo que hizo.

YOU TUBE - The Wall Video Oficial
YOU TUBE - Video Another Brick in The Wall (subtitulada)







miércoles, 1 de mayo de 2019

Nuevas Aventuras del CORTO MALTES, en BARCELONA







Corto Maltés en Barcelona de la mano de Paco Linares

El estudioso alicantino diseña los textos de una exposición sobre el marino maltés, renovado por Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero, en la feria catalana del cómic


Nota de Africa Prado, para Diario Información del 4 de abril de 2019


Las andanzas de Corto Maltés finalizaron en 1995 con la muerte de su creador, Hugo Pratt, pero el marino de gorra y pendiente renació veinte años después con nuevos capítulos armados por el dibujante Rubén Pellejero y el guionista Juan Díaz Canales bajo el sello de la editorial Norma.

Ahora, una exposición sobre el nuevo Corto Maltés reúne decenas de dibujos, bocetos y páginas originales de los dos últimos álbumes realizados por los autores españoles en la 37 edición de Cómic Barcelona (antes llamado Salón del Cómic de Barcelona), que irán acompañados de textos elaborados por el alicantino Paco Linares, responsable de las Jornadas del Cómic de Alicante y uno de los mayores estudiosos del binomio formado por Pratt y Maltés, y por Antoni Guiral, director de exposiciones de Cómic Barcelona.







La exposición Las nuevas aventuras de Corto Maltés se presenta hoy a los medios y se abre al público mañana en el Museo Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), donde permanecerá hasta el 21 de abril, dentro del programa Cómic Barcelona. Allí se encuentra desde ayer Linares, quien precisamente el pasado año fue premiado por la Asociación de Autores de Cómic de España (AACE) y recibió su galardón durante el salón del cómic catalán.
Linares, además, es responsable de comunicación del legado de Hugo Pratt para España y América Latina a través de Cong SA Suiza, que gestiona los derechos de la obra de Pratt, gracias a la cual (junto a Norma Editorial, editora de Corto Maltés en España) se realiza esta exposición.


La aportación de Linares a la muestra se basa en tres apartados elaborados para la ocasión, entre los que destaca el vínculo de Corto Maltés con España.
Relación con España
«Esta es una parte interesante, que arroja un poco de luz en la relación que tuvo Hugo Pratt con nuestro país, ya que es sabido que el autor alguna vez quiso ambientar las aventuras del marino durante la Guerra Civil Española, con Corto Maltés luchando en las Brigadas Internacionales. El propio Pratt lo contó en el año 91 y falleció en el 95, aunque de momento no han aparecido dibujos sobre este tema pero se sigue investigando», explica Linares, que añade que el autor italiano «venía mucho a Córdoba y a Toledo, como ciudad cruce de culturas, y el personaje de Corto nace en Malta pero pasa su infancia en Córdoba. Hugo Pratt era muy viajero y al Salón del Cómic de Barcelona acudió también en tres ocasiones».



El artífice de la exposición junto a Guiral destaca la importancia que conlleva para el país que sean los españoles Rubén Pellejero y Díaz Canales, los responsables de continuar con las aventuras del personaje icónico de Pratt, «que son dos de los autores más reconocidos en el mundo del cómic y que asumieron el reto, que no era fácil, con mucho éxito».
Hugo Pratt dejó la puerta abierta a que las historietas de Corto Maltés continuaran –así sucedió también con Astérix, pero no fue así con Tintín, por ejemplo–, y la directora de Cong SA, Patrizia Zanotti fue quien recurrió a Juan Díaz Canales, que a su vez pensó en Pellejero. Ambos se enfrentaron con respeto pero sin miedo al personaje y coincidieron en que lo más difícil fue mantener el poder evocador, la poesía y la ironía de Maltés. Los autores han sumado a la docena de álbumes de Hugo Pratt los nuevos libros Bajo el sol de medianoche (2015) y Equatoria (2017) y preparan un tercero.


Por otra parte, Paco Linares recordará en los textos de la muestra algunas fechas destacadas de la cronología de Corto Maltés desde su creación en 1967 hasta la actualidad y apuntará la estrecha relación de Pratt y su alter ego a través de los «itinerarios cruzados» que vivieron autor y personaje.

Paco Linares (Onil, 1978) es licenciado en Historia y Máster en Museología de Arte Contemporáneo. Trabaja como gestor cultural, crítico de arte y comisario de exposiciones independiente.




lunes, 29 de abril de 2019

Breves NOTICIAS sobre el DIBUJO y la ILUSTRACION (Nº 15)




Pedro Cifuentes es el creador de Historia del arte en cómic. El mundo clásico. El comic para aprender historia que ninguna editorial le quiso editar y al autopublicarselo fue un éxito según nos informamos a través de EL PAIS.









 

Este artículo de RTVE nos relata que el año pasado Laura Pérez Vernetti (Barcelona, 1958) ganó el Gran Premio de Comic Barcelona por su carrera, que se remonta a los primeros números de la revista El Víbora (1981). Por eso, este año el salón ha realizado una imprescindible retrospectiva de su obra, siempre inquieta y a la búsqueda de nuevos caminos estilísticos y literarios.











Rembrandt, Rubens, Van Dyck y Brueghel el Viejo son algunos de los protagonistas de la exposición Trazos maestros: dibujos holandeses y flamencos del Victoria and Albert Museumque la Fundación Barrié, de A Coruña, acoge hasta el 23 de junio. La información a través de HOYesARTE  y  EL DIARIO.









Salamandra Graphic editó Vincent, de Bárbara Stok, un episodio biográfico sobre el pintor holandés, que ya ha sido editada en quince idiomas. Nos informamos en REVISTA CACTUS.














Otra de las novedades del mismo sello editor es Unahistoria, del italiano Gipi, de la cual nos informamos a través de ZONA NEGATIVA  y  CULTURA MAS











El sitio XATAKA nos da algunas informaciones acerca de la realización del film de animación El Viento se Levanta, y ademas nos ofrece el trailer del mismo.












A raíz del trágico incendio que afectó a la catedral de Notre Dame, de París, el periódico EL PAIS hizo una entrega de 13 ilustraciones al respecto. El mismo homenaje lo realizó TRT NET













jueves, 25 de abril de 2019

CARLOS ALONSO, RETROSPECTIVA en BELLAS ARTES (La Previa II)








Continúa en el Museo Nacional de Bellas Artes la muestra Carlos Alonso, Retrospectiva, donde se homenajea a este gran pintor y dibujante argentino, que acaba de cumplir 90 años.

La Revista Ñ en su edición del 6 de abril, le dedicó un reportaje realizado por Flavio Lo Presti, que reproducimos en INFOMUDI2 notas, la primera  a cargo de Ana María Battistozzi y la otra por Andrea Giunta que reproducimos a continuación.



Un prócer de la pintura argentina

Por Ana María Battistozzi

Nacido en Tunuyán, un pueblo del sur de Mendoza y retirado desde los años ochenta en Unquillo, Córdoba, Carlos Alonso se ha vuelto una figura imprecisa para muchos de los que frecuentan los bulliciosos centros de arte, en especial para las nuevas generaciones. 

Envuelta en la bruma de esa distancia, en parte espacial y en parte temporal, su presencia se activará con la exhibición que le dedica ahora el Museo de Bellas Artes. A corto plazo de la que le dedicó el año pasado el Museo Fortabat poniendo en escena un capítulo realmente abarcador de su obra 

Este pintor y magnífico dibujante que a los jóvenes artistas de hoy resulta lejanamente familiar, gozó en los años 60 y 70 de un reconocimiento popular pocas veces visto. No solo entre los coleccionistas que se afanaban por su obra en aquellos años, pródigos de iniciativas, novedades y emprendimientos culturales de distinto tenor, sino también entre un público variopinto que esperaba con fruición cada una de sus presentaciones. Un público y un consumo extendido que impulsó la galería del Teatro del Pueblo, vinculada al Partido Comunista con su innovadora propuesta de venta a plazos que permitió también adquirir obra de Spilimbergo, Berni, Castagnino, Policastro y Gorriarena, entre otros.






Junto a este grupo de grandes figuras, Carlos Alonso representó como pocos la figura de artista comprometido que sintonizaba con la sensibilidad de una clase media y media alta identificada ideológicamente con los contenidos y formas que se desprendían de su obra. Su mirada crítica, que hizo foco en el tradición violenta de nuestro país y la expresó en una neofiguración dramática que en los años 60-70 roturaba y recomponía metafóricamente la imagen, encontró amplio eco en ese público. 

Entusiasta y comprometido apreciaba particularmente su modo de interpelar la realidad y expresarla en variados soportes y formatos.Alonso tenía una legión de seguidores que lo frecuentaba tanto en sus exposiciones como en los productos editoriales que lo tenían, más como intérprete que como ilustrador. La realidad fue referencia y punto de partida fundamental en cruce con la historia en el singular voltaje que define la reelaboración de las imágenes, a menudo feroces, que pueblan su obra. Pero también un baldón imposible de soslayar en las alternativas que le infligió a su vida sumando al exilio tras el golpe del ´76, la desaparición de su propia hija. 

Antes que eso sucediera la obra de Alonso ya emergía afectada por la tragedia como premoniciones dantescas. Disecciones y torturas se funden en la serie La carne, el retrato del Che Guevara muerto como en la “Lección de anatomía” de Rembrandt y también en la ilustración de El matadero de EcheverríaTodo aquello que aún asumiendo función crítica, había podido mediar estéticamente se volvió feroz y dramáticamente real. Es comprensible que, como consecuencia, su obra se haya vuelto más introspectiva, más dirigida a indagar la naturaleza humana, dirigiéndose a la pintura misma o a los pintores en su vejez .






Una de las posibilidades que ofrece esta muestra de Bellas Artes es la de desplegar las distintas alternativas y momentos en la producción del artista que habilitarán la recepción actualizada del público. En ella se podrá ver la reconstrucción Manos anónimas, instalación realizada para Imagen del hombre actual, una exposición que debió ser exhibida en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1976, pero que fue cancelada tras el golpe de Estado ¿Se renovará la particular comunicación con el público que el artista entabló antaño? Difícil decirlo. 

Una cosa es cierta: el mundo que enfrentamos hoy ha trastocado todos los valores que movilizaron a Alonso y su generación de jóvenes en la era que los artistas sin distinciones estéticas, se juntaban para rendir homenaje a Vietnam. Alonso no es ya un joven contestatario sino un prócer de la pintura argentina a quien su provincia natal le acaba de consagrar un museo, cuya capacidad de exhibir obra del artista depende de una donación. El donante: Jacobo Fiterman es justamente uno de esos fieles coleccionistas que siguió y acompañó la obra de Alonso desde los años 70.











El poder de las imágenes

Por Andrea Giunta

Por qué ciertas imágenes capturan nuestra atención de manera poderosa, quedando grabadas en nuestros recuerdos más intensamente que otras? Aunque no es posible anticipar que una obra resultará poderosa (no existe una fórmula, no hay una receta), sí puede sostenerse que cuando esto sucede, existen razones intrínsecas, vinculadas a la estructura misma de la obra, en su lenguaje y en sus temas. Ante una imagen ineludible disolvemos los límites de nuestras certezas y nos volvemos otro. 

Por todas estas razones, ciertas series y pinturas de Carlos Alonso resultan poderosas.La historia del arte de los años sesenta no puede narrarse al margen de su fricción con la política. Fue una década en la que se sucedieron hechos que agitaban la opinión pública, que obligaban a tomar partido, como la Revolución Cubana, el conflicto de los misiles, la Alianza para el Progreso, las invasiones norteamericanas a países latinoamericanos, la guerra de Vietnam, el ´68. Las opciones que definieron las posiciones políticas de Carlos Alonso lo colocaron, de diversas maneras, en dicho escenario. 

En 1945, en el momento en que asciende el peronismo, se afilia a la juventud del Partido Comunista; en 1965, el año en el que los Estados Unidos invaden Santo Domingo, visita La HabanaFrente a la crisis del estatuto del arte ante la que se encontraban muchos artistas a finales de los años sesenta, cuando en su fricción con las instituciones declaraban que el arte debía hacerse fuera de las mismas, o cuando ante el aceleramiento del experimentalismo que volvía evanescentes los soportes tradicionales anunciaban la “muerte de la pintura”, Alonso confirmaba la legitimidad y la necesidad de ambos, de la pintura y del arte, y proponía como proyección, como meta, que el arte alcanzase al gran público. 

Tres series resultan centrales para analizar el poder en sus imágenes: Mal de amores, El ganado y lo perdido, y Manos anónimas.






Dos camilleros y una pareja de furiosos amantes tensan con fuerza emocional, dramática Mal de amores. Para Alonso, lo que allí sucede, esos cuerpos fundidos en un abrazo que cruza violencia y sexo, no está al margen de lo que en ese momento sucedía en la Argentina: la masacre de Trelew, prolegómeno de un ciclo que conduce a la dictadura, la tortura, la desaparición. Esa pasión sucede en la fragilidad de un catre que llevan dos camilleros. Cuando nos miran, nos involucran. Nos volvemos invasivos y somos invadidos por el abrazo desde ese espacio precario, frágil, vital.

Alonso desordena la literalidad de la política. No se trata de realismo social, no se trata de un tema correcto, no hay héroes ni modelos propuestos; se trata de un drama humano, del desesperado intento de sostener un territorio en el que el abrazo es extremo y violento.






La carne y la violencia se funden también en las pinturas que expone en 1976, El ganado y lo perdido. La res, los intestinos, los tejidos impregnados de sangre, se confunden, hasta un punto, en el interior del animal muerto. Alonso golpeaba contra el soporte de la obra un trapo embebido de tinta para dejar allí su marca, como un latigazo, como si un estruendo se plasmase desde la mancha. El procedimiento resulta sinestésico: la forma y el sonido de un golpe. Son imágenes viscerales, se adivine o no a qué parte del cuerpo remiten. Alonso representa con extrema crudeza a los sectores que acumulan la riqueza de la Argentina, a los que identifica como la “oligarquía agroexportadora”, vinculada al partido conservador. Los representantes del poder económico y político. La Sociedad Rural, la carnicería, el matadero. La iconografía desde la que se disecciona el tema proviene de Rembrandt, de Chardin, de Goya. La carne expuesta repele y atrae. Cautiva la mirada, porque la sangre, que no está exenta de belleza, se expande, se abre en tramas superpuestas de ritmos y de color. Quedamos atrapados en una tragedia que nos conmueve, nos invita a mirar, nos seduce, nos interpela. El hombre y el animal se funden en un desgarro extremo. Se destrona aquí la jerarquía excluyente de lo humano lográndose representar estratos afectivos de una tragedia colectiva: la de la Argentina de los años setenta y primeros ochenta, en la que los cuerpos de la ciudadanía se ataron, violaron y desmembraron como se hace y se hacía, cada día, con los animales en las carnicerías. 

En 1976 Alonso se exilia con su hijo y su esposa en Roma. Su hija Paloma desaparece en Buenos Aires. El contexto inunda esta serie y la inviste del poder de la historia.En 1981, con un grupo de dibujos, de bocetos en tinta, Carlos Alonso inicia la serie Manos anónimas. Así como no existen fotografías que permitan seguir, paso a paso, el horror del procedimiento que se utilizó en los campos de concentración durante la segunda gran guerra, tampoco contamos con un registro fotográfico del procedimiento de la tortura y la muerte en los campos de concentración durante la dictadura en la Argentina. Lo que se multiplican, son los relatos de quienes pasaron por las cárceles clandestinas. 





Manos anónimas funde en escenas ineludibles a niños aterrados, mujeres atadas, encapuchadas, golpeadas en su vientre. El cuerpo de la mujer involucró procedimientos específicos de tortura, procedimientos biológicamente determinados. Ellas eran raptadas, violadas, torturadas; cuando estaban embarazadas, sus hijos nacían en cautiverio, les eran arrebatados. La violencia actuó sobre sus cuerpos de una manera específica. 

Todo confirma en estas imágenes los relatos que hemos escuchado y leído sobre las acciones que involucraban los procedimientos clandestinos de fuerzas parapoliciales. Mujeres, niños, animales violentados. Como en “Guernica”, ese gran friso de cuerpos angulosos, cortantes y astillados, en el que las mujeres gritan desesperadas escapando del horror con sus hijos. No se trata representaciones que documentan, sino de imágenes que remiten a un estado de violencia generalizada.

Si, como señaló el propio Alonso, pintar puede ser una forma de luchar contra la alteración del orden de la justicia, estas pinturas guardan entre sus pinceladas, iconografías y estructuras, la virulencia de una denuncia constante: hacia la dictadura argentina y hacia toda forma contemporánea de violencia en la que la noción sagrada de la vida ha sido desbaratada.

En ellas nada nos resulta indiferente.