miércoles, 11 de abril de 2018

QUINQUELA MARTIN y sus AGUAFUERTES








 “He querido que el hombre común se reconozca en mi obra, que sienta que su tarea también tiene grandeza, que aprenda a gozar de la belleza de la luz, del color…”                                                         Benito Quinquela Martín

El Lenguaje Gráfico de un Maestro

Por Walter Santoro


Si los cuadros de Quinquela Martín son parte viva de la iconografía argentina y materia de retrospectivas, ediciones y muestras, es interesante descubrir el valor que tienen sus grabados. Se tratan de piezas de gran fuerza expresiva, con vida propia independiente de sus telas; piezas muchas veces ignoradas por el público e incluso por los mismos especialistas.

La elección de primeros planos, la lucha del hombre con elementos gigantescos, el amor, el peligro, el drama, la alegría, están retratados en  blanco y negro, en aguatintas producidas entre 1939 y 1948 y que llegaron al medio centenar.

El grabado en todas sus expresiones aguafuerte, aguatinta, xilografía, litografía, serigrafía, punta seca, y las últimas experiencias gráficas no tradicionales, nos demuestra la notable popularidad de las artes gráficas, ya que se ha borrado la línea divisoria entre estas artes y la pintura propiamente dicha.





Esta disciplina en blanco y negro significa para muchos artistas una especie de monólogo. La gran jerarquía artística de las impresiones gráficas alcanzada a comienzos de este Siglo XX  ha logrado no sólo la popularidad, sino el interés y la predilección del público.

Mostrar el grabado de Benito Quinquela Martín como arte independiente que observa características específicas y autónomas con respecto a la pintura y otras manifestaciones plásticas es afirmar que el grabado ahonda el lenguaje plástico con fundamentos estéticos propios por su poder de comunicación.

Sus aguafuertes son obras de índole popular, que llevan en sí mismas un material de interés antropológico, cultural, y artístico. En ellas Quinquela irá describiendo a través de una especie de novela gráfica, una época, una tradición para la historia del arte argentino, convalidando la existencia de la cultura del trabajo y la revaloración de las obras de índole social.






La característica narrativa que el maestro otorga en la técnica de grabado profundiza el sentido de las escenas de la vida portuaria. La “grafía” evidencia, en una escritura personal, los sentimientos e ideas proyectados por el artista sobre la plancha de metal, permitiéndole definir su concepción personal del claroscuro.

En el aguafuerte, la superficie de la plancha de cobre sobre la que se realiza el dibujo mediante un punzón grabando con el trazado de cada línea, se encuentra recubierta por una cera. Cuando la plancha es introducida en una solución de ácido nítrico, éste corroe solamente aquellos canales donde se ha quitado la cera protectora, dando lugar así a la impresión de diversas líneas sobre el papel.

Benito Quinquela Martín creará –dentro de la técnica del aguafuerte- más de sesenta obras que se han desarrollado sobre tres temas centrales de la vida cotidiana en el barrio: los dramas,  los mitos y los festejos.






El hombre y su trabajo, el sacrificio de trabajo, las actividad portuaria y las ciudad, presente y futura, destaca la actividad industrial desarrollada en una ciudad futurista plagada de rascacielos. Siendo esta la novela gráfica de La Boca presente, pasado y futuro, agregando todos los condimentos de la vida en el barrio.

Lo sociológico, el retrato de época  y el pensar y sentir de las personas del barrio, están presentes con poderosa  fuerza estética, desde su subjetividad como parte de ese entorno y como artista, trasladando ese carácter a la plancha metálica, en claroscuros a veces amenazantes, otras esperanzados, que retratan una utopía nacional y la lucha de los hombres por lograrla.

No había ni hay rascacielos o industrias gigantescas en La Boca.  Cada integrante de ese trabajo intenso, de esas historias anónimas, tienen en común el logro de ese objetivo. La línea de horizonte se ubica por encima de lo habitual en sus cuadros, elevando a esos obreros, sacándolos del anonimato, valorizándolos, yendo incluso más allá de su ámbito de trabajo, a sus festejos, a sus fogatas en la calle, a lo religioso, a la noche, a la mujer.

Algo que suma al discurso Quinqueliano, para tener una idea más completa y compleja en cuanto a comprensión, psicología y profundidad, que se suma al retrato vivo de sus grandes cuadros, redescubriendo y resignificando su obra.







Cuando en 1968 Quinquela Martín realiza la donación obras de sus bienes al actual Museo Benito Quinquela Martín, dona también 50 aguafuertes.

Sobre estos Galería Zurbaran nos proporciona un detalle temático:

I- CABARET

Serie compuesta por 3 obras, Alcoholismo, Cabaret Boquense y La Cancionera. Posiblemente Alcoholismo es el más dramático de todos los grabados realizados por Quinquela y está inspirado en los mesones de la Isla Maciel. El esqueleto que preside la imagen se trata de un homenaje al gran grabador mexicano Guadalupe Posadas.








II- VIDA COTIDIANA

Conjunto de 15 grabados, donde el artista nos muestra las celebraciones y los acontecimientos comunes en el barrio. Algunos títulos son Procesión en la Boca, Amor en el Puente, Una Limosna, Casamiento de Pedrín, Inundación en La Boca, Frío en la Recova y otros.








III - VISTAS PANORAMICAS

En las pinturas Quinquela plantea la temática en muchas oportunidades, en grabado solo 2 veces: Chimeneas en la Boca y Fábrica en Actividad.









IV - ASTILLEROS

Una de las principales actividades del barrio era la de los astilleros. Quinquela la aborda a través de 5 títulos: Buque en reparación, La Grúa y su Presa, Hélice en Reparaciòn, Buque en Construcción y Engranaje en Reparación.








V - CONSTRUCCIONES

Quinquela comentaba que si necesitaba de rascacielos o grandes edificios para componer sus obras, los utilizarìa, sin importar que no representaran la realidad del paisaje boquense. En 6 grabados lo plasma: La Ciudad Futura, En Plena Actividad, Rayo de Sol (al estilo Piranessi) Puente Viejo, Puente Nuevo y Rascacielo.






VI - TRABAJO en el PUERTO

En 10 grabados el artista nos muestra la descarga de carbón y bolsas y otras tareas habituales. Sus títulos: Elevadores, Carboneros, Descarga, La Grampa, Transporte de Calderas, Atracando, Desembarque de Locomotoras, Levantando Anclas, Día de Trabajo y el más conocido Arrancando.






VII - FUNDICIONES
El trabajo en las grandes acerías le permite también a Quinquela representar al elemento Fuego, lo cual hace a través de: Martillando Acero, Descarga del Acero y Fundidores.







VIII - OTROS TEMAS
Un homenaje a Beethoven en Séptima Sinfonía y dos grabados que se presentan en 2 estados o versiones ligeramente diferentes Día del Trabajo o Día de los Trabajadores y Procesiòn en La Boca o Salida del Templo.













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