miércoles, 6 de septiembre de 2017

El DESAFIO de la HISTORIETA ( INFANTIL )


Con motivo de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, realizada recientemente en Buenos Aires, Juan Manuel Domínguez realizó un interesante artículo para el diario La Nación, con la opinión de destacados actores de este mercado, que a continuación reproducimos integramente.


EL DESAFIO DE LA HISTORIETA


"Hace más de quince años que publico en Billiken. Me sorprende mi fama en las escuelas. Pero mi fama llega al metro y medio. Cuando lo superan, no me dan bola." Las palabras son del historietista Leo Arias, autor de Elías y el perro de la esquina, uno de sus clásicos. 





Quizás esa anécdota ilustra la nueva y reciente segunda vida de la historieta infantil en nuestro país. Después de la caída de Anteojito, el clásico semanario de Manuel García Ferré, a fines de 2001, la dinámica cambió: hoy la escena es extraña. Por un lado está el éxito descomunal de Gaturro, de Nik, y por otro, decenas de personajes que son clásicos -como diría Arias- para los lectores que llegan al metro y medio.






Luciano Saracino, guionista renacentista si los hay (Las aventuras de Fede y Tomate) y organizador del Festival de Historieta, que se realizará este fin de semana dentro de la 26° Feria del Libro Infantil y Juvenil en el Centro Cultural Kirchner, explica el panorama para aquellos que hoy son padres: "Nuestra generación está acostumbrada a vivir con la historieta. Aunque hoy no la leas, cualquiera te dirá que creció leyendo Afanancio, Capicúa, Anteojito, Billiken, Patoruzú, Patoruzito, Gattín y el equipo. Después la Humi. En algún momento, todo eso empezó a desaparecer. Pero no ha desaparecido completamente."





Javier Rovella, padre de ZebitaNiko y Miko y Dante Elefante, que ya va por su cuarto libro en Ediciones De La Flor, lo deja claro: "Hoy, la escena de la historieta infantil está bastante poblada. Hace algunos años no existía prácticamente nada, salvo Billiken o Genios. Pero hoy hay producción a nivel libros que se hacen especialmente para ese mercado. Por ahí no es tan masiva, o se conoce tanto, pero el que busca encuentra." 




Fernando Calvi, autor de Bosquenegro, deja en claro la dinámica actual: "Por un lado están los semanarios para niños, que sostienen un poco la historieta infantil y parte del fondo historietístico del género viene de ahí, como Escuela de monstruosde El Bruno, o Elías y el perro de la esquina, de Leo Arias. Pasa un poco lo mismo que le pasó a la historieta no infantil: trata de pegarse al mercado de distribución y venta, de los libros. La literatura infantil y juvenil, desde el libro para pintar hasta la novelita para chicos de 10 años, tiene un volumen inmenso, y la historieta infantil en libro trató un poco de subirse a esa bola".




Entonces, títulos y libros editados en revistas o de forma independiente como Alina y AroldoTiburcioUn perro en clasesHora del téLos SupermelliCachito y ChorlitoTorni YoViva la cacaHormigas en el culoZoila ZombiLucky Niestra, detective de sueños, Una dulce jardinerita, dejan en claro lo que dice Chanti, el mendocino que lleva diez ediciones agotadas de Mayor y Menor, y que es sin dudas un nombre clave del género, ya que inauguró la línea infantil en Random House Mondari y logra tiradas de 10.000 ejemplares: "Veo un futuro esperanzador y prometedor"




"Hace diez años, cuando comenzamos con Banda Dibujada el panorama no era tan grande". Banda Dibujada es otro de los agentes que ha permitido esta nueva vida de la historieta infantil. César Da Col, dibujante y uno de sus organizadores, lo explica: "Banda Dibujada fue creada en 2004 y la dimos a luz en 2005. Hace más de diez años que venimos batallando en este movimiento cultural. Son tres pilares: los talleres que damos en colegios, la entrega anual de los premios Banda Dibujada y la biblioteca infantil y juvenil Juanito Laguna."



Marcelo Danza, editor de Toing!, parte de Comik Debris y un sello con más de 15 títulos infantiles publicados en los últimos seis años, cree que "falta una explosión de difusión de la historieta infantil." Leo Arias suma: "Las editoriales grandes le dan muy poca bola. No hay una buena distribución, no hay publicidad para una historieta con mucha tradición, con mucha historia".



Pero más allá de realidad y problemas del género, su avance es innegable. Chanti, que acaba de editar Aventuras de Facu Café con leche 5 (Random House) e Historias De Lirantes (Toing!), insiste, siempre, que la clave más allá de las épocas es "nunca subestimar al chico, siempre hay que contar una historia. No hay necesidad de moralejas, aunque estoy consciente que soy un comunicador, que doy mensaje al niño al leer la historieta. El niño lo reconoce solo. La historieta para chicos me da mucha libertad, mucho vuelo creativo."










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